La presente sesión fotográfica está inspirada en la celebración del Día de Muertos, una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana, reconocida por su riqueza simbólica, sus colores vibrantes y el profundo significado que tiene para las familias que honran la memoria de sus seres queridos.
A través de esta serie de imágenes se busca capturar la esencia de esta festividad, integrando elementos característicos como el maquillaje de catrina, las flores de cempasúchil, las velas y los detalles decorativos que forman parte de los altares tradicionales. Cada fotografía fue planeada para transmitir emociones, identidad cultural y una estética visual que combina tradición y expresión artística.
